lunes, 15 de junio de 2009

HIP HOP DEL VACÍO

...

...
Desde la ausencia punzante de un placard,
el gallo rapero canta la noche.
Anuncia su sentencia diurna:

Voy-a-cantarles-
El-Hip-Hop-del-vacío

Porqué-el-vacío-
Me-produce-hastío

Mientras reza el girasol
su alabanza diaria
(busca junto al río
un sol azul furtivo
que acelera y gira enloquecido);
...
nuestros cuerpos de madera,
besan besos de arena y carbonilla

y el amor iverna
en su trono de hielo,
frente a un glaciar
que huele a naftalina.

Afuera…,
en el templo
se reúnen los corderos;
relamen en la espera
la sempiterna súplica
del milagro que no llega.

Y aunque ignores tu destino
allí te encuentras,
esperando,
sentada junto al ruedo
como esas mariposas
que giran en vacío,
cantando la monodia
que ahuyenta a las palomas
(y demora de los cóndores
el vuelo)

Arriba, un cielo verde musgo
preanuncia la tragedia;
...
un cielo que supura
en la ranura de tu boca,
en las corvas uñas del cerebro.

Pero tú…,
tú no lo ves...

¡Ven!
¡Levántate!
que los grillos
nos muerden los talones
y los sapos nos ladran
como si fuésemos perros.
...
Ven…,
mira esas nubes,
están cargadas
de lamentos.

Escúchalos…,

Son las voces de la tierra
que nos hablan;

son los truenos que nos pesan
como llantos de mercurio;
son los gritos que salpican;
son los bosques,
son los muertos.

Ven…,
Acércate…

observa nuestras manchas,
nuestras culpas,
nuestras sombras de simios
en la selva;

nuestros surcos
de cuervos y tijeras
que colmillos laceran por milenios
(sobre nuestras cabelleras
de frambuesas y grosellas).

No llores…,
no;

que de tanto martillar
nuestros cuerpos se han marchado
y dejaron sólo eso:

el vacío con su funda de colores
su textura de alfileres,
su perfume de razones.

¡Escucha!
¡Escucha...!
...
Es el gallo rapeador
que regresa con su canto…

Escucha… escucha...
...
Río Gallegos, 15 de junio de 2009
© Todos los derechos reservados
...

6 comentarios:

I AM dijo...

Aún a riesgo de parecer %%%% (será que debo serlo), te confesaré que no he entendido nada. Me lo explicas rapeando? Me lo explicas llenando ese vacío que me hastía?

Besos rellenos

Luis dijo...

¡Já! Te propongo que esperes a que nuestros amigos expresen lo que ellos sienten. Que el poema se explicará solo.
Como siempre digo (lo que otros dicen de otros que dicen): "No existe EL poema, existen lectores, interpretantes: POEMAS"
Besos rellenos con moras y avellanas

SILOE dijo...

Y nos sentamos a esperar el destino... y escuchamos el estruendoso sonido del silencio...
Hay una tela entertejida de frases demoledoras y sentenciosas...
pero releyendo el conjunto lo que siempre queda frente a tu composición es la certeza de que nada es tangible .. solo sabemos que el destino nos espera...
Me ha gustado muchisimo a pesar de la primera impresion de subrealismo... Reme.

I AM dijo...

Primera pista... prometo seguir atenta, y me como el primer beso de mora y avellana para acompañar la espera.

Anónimo dijo...

Tu poema, cargado de metáforas e imágenes, me llevan a reflexionar en varias direcciones, por un lado sobre este vacío cultural que nos invade; por otro lado, ese mismo vacío y desamor que destruye y rapiña el planeta. Otra mirada me lleva a pensar en las relaciones "secas y acostumbradas" que se mantienen por fuerza, obligación, comodidad o falta de coraje. Otra mirada me remite a la espera y búsqueda incansable de lo eterno. Y podría seguir indagando a ver cuánto más me dice... Felicitaciones,es un recreo para el alma visitar tu blog.

Luis dijo...

Querida I AM.

Una aclaración y una disculpa pues el poema se modificó en parte (algunos versos) después que enviaste tu mensaje. (Estas modificaciones posteriores obedecen a la búsqueda obsesiva de la excelencia, del la belleza, del lugar original de la palabra).

Cómo interpreto el poema. Y esto va también como respuesta a los mensajes de la dulce Reme y del/de la amigo/a “Anónimo”.

Al poema lo interpreto más o menos así: ¿Quién es este gallito rapero? Podría ser nuestro intelecto, el que razona, el que significa, el que ordena, el que explicita, el que interpreta y siente, en este caso, el vacío —“The emptiness”— que nos acicala a cada instante.

El girasol, qué representaría. Representaría la vida, la naturaleza, la biodiversidad; que reza agradecido a un orden sagrado que está en peligro de muerte por el hombre insaciable con sus corvas uñas rapiñeras (alojadas en su cerebro)

Y el sol…? El sol representaría a “ese orden sagrado” al que el girasol (la biodiversidad) reza agradecido. A ese “cosmos” dador de vida, a ese equilibrio perfecto que hoy parece estar amenazado (por eso su girar enloquecido. Sería ésta la respuesta de la naturaleza a su provocación y deterioro).

Dentro de este cosmos, de esta “Natura naturans” (naturaleza divina), está la “Natura naturata” (como manifestación de la primera). Incluye por supuesto a la naturaleza cultural propia del hombre que hoy podríamos definirla como tecno-científica, hedonista, especuladora, eficientista, vacía..., que vive en el “eon” de la vacuidad, del sinsentido.

Este “eon” o “era” del vacío que experimentamos en nuestro contacto diario con “el otro” (“del cual soy fatalmente contemporáneo”, al decir de F.N) y con “lo otro” es un “double emptiness”: “El otro” como cultura vacía, a la deriva y “Lo otro” como biodiversidad sagrada en grave riesgo. Ambos anonadantes.

(Peligro que la mayoría de nosotros no advierte viviendo como vive, en nuestros “plasmas” cotidianas dentro de la “ciudad feliz” como la llamaba Rilke a nuestras megalópolis, permaneciendo ajenos en la virtualidad del templo, como corderos que se relamen esperando a un Godot que no llega).

A todo esto debemos sumarle el vacío que sobreviene cuando despertamos (si es que despertamos) sabiendo que este despertar nos llega demasiado tarde; cuando nuestro tiempo, nuestro Kairós, se ha ido; cuando nuestros cuerpos se han marchado (metáfora del sentido) y sólo nos deja el vacío con sus virtualidades insignificantes, sus perfumes de razones, sus texturas de alfileres y su funda de colores: vanidad de vanidades ¡Nada!

Gracias amigas por permitirme compartir estas reflexiones con Uds que no pretenden ser más que lo que son: tanteos de verdad; manotazos en medio del sinsentido tratando de significar la insignificancia.