lunes, 1 de junio de 2009

RAZÓN Y CORAZÓN

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¿Escucho al Corazón o escucho a la Razón?
Es fácil de entender si es clara la visión:
Si nace en el nacer el grito del amor;
Si muere en el morir el llanto del dolor,

Primero es el llorar, sufrir, amar, reír;
Segundo es el restar, sumar y dividir.
Es fácil comprender; es simple la intuición:
¡Por sobre el Deber Ser primero el corazón!

Amor sin reflexión es barco sin timón;
Razón sin corazón es verbo sin pasión;
Mefisto sin un Dios es Argo sin Jasón.

Dualismo nominal que niega la unidad;
Extremos del saber que ocultan la verdad,
Su síntesis mayor: Razón y Corazón
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Río Gallegos, 01 de junio de 2009
© Todos los derechos reservados
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3 comentarios:

SILOE dijo...

Y ¿ por que separar?.. ¿por que no hablarle al corazón del sentimiento y a la razón de la logica cordura?...
No consigo diferenciar la palabra, solo sé que ante un planteamiento, cualquiera, hablo desde el corazón, poniendo razonamiento en mi expresión...
Hay un solo enemigo del razonamiento y es la pasión desbordada, cuando el apasonamiento nos ciega, la razón se nubla, y aunque se hable con el corazón, perdimos el norte de nuestra brujula..
Muy hermoso... Reme.

Luis dijo...

Gracias Amiga Siloe.

Por eso es tan hermoso y grande el lenguaje poético. Sus metáforas son muultisignificantes. Lo que lleva a decir que el poema no existe, existen lectores.

En lo tocante al lenguaje se cumple una excedencia ejemplar, desde el momento que lo "dicho" excede el "decir", puesto que el "decir" tiene un comienzo y un final, mientras que lo "dicho" se amplia y extiende continuamente.

Resalta en este ejemplo la inconmensurabilidad de lo "dicho" en relación con el "decir".
Un beso amiga y gracias por permitirme compartir estos momentos.

SILOE dijo...

Palabras encadenadas, siempre queda algo por decir, ya para confirmar, ya para discutir...
He haí, la magia de la palabra, que se puede usar con el corazón, sin desdecir a la razón...y sobre todo, siempre sirve, para establecer puentes de dialogo, caminos de encuentro...desde el corazón, y con toda la razón.
Un beso, Reme.