sábado, 30 de mayo de 2009

A VER..., PENSEMOS

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El enigma de la vida.- El lenguaje de las ciencias empíricas parecería ser la excepción. Con él se logra comprender y manipular ciertos fenómenos de la naturaleza que nos permiten hoy avances significativos en la exploración espacial, en la electrónica, en la genética…etc.
Si bien el lenguaje de estas ciencias no logra aún asir el enigma de la vida, al menos, y esto es irrefutable, se le acerca.

Fragmentación.- Algunos filósofos fundamentan con argumentos convincentes el valor de la vida prosaica*
Otros, en cambio, ven en ella la tragedia del hombre sensible abierto a la inteligencia del mundo.

La respuesta a esta supuesta aporía estaría en considerar la realidad del siguiente modo:

1.- Nada en ella existe que sea absolutamente tan serio ni tan gracioso, ni tan blanco ni tan negro; tampoco fragmentado. Por lo tanto las dualidades antagónicas, consideradas como unidades separadas —nominalismos—, carecen de sentido dado su carácter taxonómico y consecuentemente irreal.

2.- El hiato está, en principio, en el pensamiento y en todo lo que este expresa.

Por lo que,

3.- Pensar la realidad en términos de totalidad no fragmentada, genera en nosotros un cambio absoluto de percepción y paradigmas.
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* Daniel Innerarity “Ética de la hospitalidad”
Edit. Península 2001. Pág. 122

Humorista.- El humorista no es aquel que hace reír, sino el que produce la risa.

Espacios.- La obra de Ernesto Sábato se consume en un espacio-tiempo inmediato y aun mediato. La de Jorge Luis Borges en un espacio-tiempo infinito.

Diferencias.- La prosa nos muestra el fenómeno. La poesía su alma

De la razón y el instinto sexual.- El instinto sexual es necesario para la reproducción.

Si Dios hubiese puesto la reproducción bajo la órbita de la razón, los hombres tendrían que haber creado leyes, con premios y castigos, para que Su mandato se cumpla. Y hoy la especie estaría en vías de extinción.

Los instintos actúan por voluntad propia. La razón, en cambio, por voluntad del hombre. Lo que me lleva a pensar que Dios está más cerca de los instintos que de la razón.

Instinto y razón son unidades de fuerza que se complementan.
Los Instintos sin razón conducen al caos primigenio. La razón sin instintos a la corrupción de la especie.

Los instintos junto a la razón ­—y viceversa—, conducen a la inteligencia que es armonía. Y la armonía conduce a la belleza que es arte

De los Premios Nobel.- Si tuviera la certeza, la absoluta percepción y el noble sentimiento, de que podría, como ejercicio y prueba de un alma grande, rechazar por antiestética e impúdicamente inmoral una premiación dineraria a un mérito literario o filosófico, sin sentir culpa, escozor o sacrificio alguno por tal rechazo; si hoy a esta negación la considerara como algo sin importancia, como quién rechaza un vaso con agua porque no tiene sed; creo que recién entonces estaría en condiciones espirituales y morales para escribir una obra que, de estar favorecido por los dioses, pudiera proyectarse a los cielos de las grandes creaciones universales.

De la razón y los instintos.- Al parecer el Divino nos ha dado la Razón para equilibrar la pasión de los Instintos, que con facilidad caen en la desmesura, y nos ha dado, simultáneamente, la pasión de los Instintos para fijarle límites a la razón, que con facilidad cae también en la desmesura. ¿No es esto, de por sí, Divino?

No haber entendido, en su verdadera esencia divina, el necesario equilibrio que se deben la Razón y la Fe, la Razón y la Pasión, o la Razón y los Instintos (O la Verdad y la Mentira, o el Amor y el Odio) no haberlo entendido, nos llevó, por un lado, a la castración de lo propiamente animal en lo humano (los instintos necesarios para una vida integra), y a la castración de lo propiamente racional de lo humano, por el otro (la fría razón necesaria para la vida integra).

Creer que ambos componentes de la dualidad tienen límites precisos que los diferencian, es no entender la vida: el amor tiene un componente de odio, el acto instintivo un componente de razón. No existe, en absoluto, lo instintivamente puro ni lo razonablemente puro. El hombre es una unidad en donde todo está amalgamado a todo. Parafraseando a David Bohm: es una totalidad en un orden implicado.

Comentan que Pirrón, el primer escéptico griego, había llegado al extremo de no creer, ni siquiera, en la verdad del lenguaje o de la palabra. Razón por la cual optó por el silencio más absoluto, y nunca más habló.

¿Alguien, medianamente lucido, puede tomar a la ligera esta actitud cuando persisten intuiciones de que ésta realidad, en realidad, pudiera no ser?

“What if you slept?… And what if, in your sleep, you dreamed?… And what if, in your dream, you went to heaven and there plucked a rare and beautiful flower?… And what if, when you awoke, you had the flower in your hand?… Ah, what then?” (Samuel Taylor Coleridge)

"¿Y si durmieras?... ¿Y si en tu sueño soñaras?... ¿Y si soñaras que ibas al cielo y allí recogías una extraña y hermosa flor?... ¿Y si cuando despertaras tuvieras la flor en tu mano?... ¿Ah, entonces qué?"

Pirrón llevó a tal extremo su escepticismo que, al caer enfermo, durante una operación sin anestesia...¡Guardó el más absoluto silencio! ya que quejarse significaría sentir dolor y el dolor quizá podría no existir.

Este es otro buen ejemplo para conocer hacia dónde nos lleva la desmesura de la pura razón.

Matices.- Necio escritor o necio lector, la necedad es la misma. El primero no reflexiona sobre lo que escribe, el segundo sobre lo que lee.
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Río Gallegos, 30 de mayo de 2009
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6 comentarios:

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

En el caso de Pirrón más que escepticismo parece la negación absoluta . Me gustó la entrada un saludo

Luis dijo...

Hola Verónica.
Sí. Personaje simpático este Pirrón. Y ahora que lo dices parecería ser el típico caso de negación en sicología.

Es raro no escuchar a los sicólogos hacer referencia a este personaje histórico para definir esta... ¿patología?

Leo por allí que La Negación es un mecanismo de defensa que consiste en enfrentarse a los conflictos negando su existencia o su relación o relevancia con el sujeto.

Se rechazan aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables.

En algún grado somos todos pirrones. No viene al caso acá extendernos demasiado sobre esto (no es el lugar) pero… ¿No es acaso esta la realidad (secular, profana, nihilista) extremadamente cruel y enferma para evitar su negación; vestirla o engalanarla con los ropajes del arte?

No son las TIC´s un medio o mecanismo para encubrirla o negarla, o, más precisamente, escapar de ella?.

Y volvemos a lo mismo. Las taxonomías existen en la mente de los que fragmentan para ordenar la búsqueda de la verdad en la compleja y única realidad no fragmentada. De allí a volverse uno fragmentado (Nuestra mente fragmentada. Ver la realidad fragmentada) existe tan sólo un espacio equivalente al diámetro de un cabello.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

No me animaría a decir que existe un espacio equivalente al diámetro de un cabello entre una mente que fragmenta y otra que no.En cuanto a las TIC´s no sé, pienso que hay mucho de ocio creativo , hobby , etc .Negar o no ya depende del tipo de vida que te quieras /puedas dar .Lo que no se dice se actua . Un beso

Luis dijo...

Gracias Verónica.

Es un tema apasionante para el debate y que lamentablemente no es éste el lugar ni el momento para hacerlo por lo extenso, multisignificante y abierto.

Lo que digo es que tanto el científico, como el sociólogo o tantos otros que estudian la realidad, en sus múltiples aspectos, necesitan fragmentarla para ordenar el caos que en apariencia se les presenta.

De allí a creer que la realidad está fragmentada (grave error) hay un espacio tan pequeño que equivale al diámetro de un cabello.

En cuanto a las TIC´s.
Son sin duda un gran aporte a la comunicación, al encuentro con el otro; espacio donde nos descubrimos y descubrimos; espacio que algunos llaman "de la luz" o de las apariencias (espacio apolíneo)

Pero este espacio, ¿no encubre acaso (velo del engaño), "por algunas horas", la verdadera realidad subyacente que nos anonada, nos define como finitos ("creaturas"), nos angustia y nos pone frente al abismo y que los mismos filósofos llaman espacio “de la noche” o de la verdadera realidad (espacio dionisíaco)?

Este encubrimiento ¿no es acaso un mecanismo de negación necesario para la vida?

Y el arte ¿no es uno de sus principales mecanismos?
Otro beso.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Como decís vos, sería un amplio multificético e interdiciplinario debate . Un beso

SILOE dijo...

La razón es el complemento del instinto... el instinto nos ayuda a desarrollarnos a subsistir.. y a la par desarrolla nuestro razonamiento...
No creo en la negación, lo que si creo es que nuestro "instinto" de supervivencia no ayuda a desarrolar vida idilicas en nuestros sueños, por que sin fantasia , sin deseos nuestra rutina superaria nuestro razocinio...
Un magnifico blog, para debatir y filosiofar hasta le extenuación.
Luis tengo una gratisima noticia , pasa por mi blog y lo compruebas... un besin, Reme.